lunes, 17 de mayo de 2010

Eva y Lola



Son amigas. Una habla como si fuera el último día, y es expansiva por naturaleza; la otra prefiere observar, cerrando hermética su abrigo, como si buscara protegerse de algo o alguien en esta disquería con bar.

Celeste Cid
y Emme protagonizan la última película de la directora Sabrina Farji y allí también personifican a dos amigas, Eva y Lola. Pero esta vez unidas por la tragedia de la última dictadura. Y también trabajan en otros asuntos: Cid, en el nuevo unitario del 13, Para vestir santos, junto a Griselda Siciliani y Gabriela Toscano; y Emme en los comienzos de otra película. Una come un sándwich, la otra toma un té.

–¿Cómo llegan a esta película?

Emme: –Yo ya había trabajado con Sabrina (Farji) antes, y cuando me convocó para Eva y Lola no lo dudé. Me parece muy importante hablar de lo que habla la peli. Son tiempos trascendentales.

Cid: –Leí el guión y me gustó mucho. Primero me habían convocado para el otro personaje, para el de la hija de los apropiadores, pero después Sabrina decidió que fuera la otra chica.

–¿La temática fue decisiva?

Cid: –No necesariamente. Me gustó la historia, me gusta hacer cine y eso es suficiente.

–Ustedes filmaron durante el 2009 pero es durante este año que la temática de los hijos de desaparecidos, apropiaciones y análisis de ADN, cobraron trascendencia. ¿Cómo se sienten al respecto?

Cid: –No fue nuestra idea para nada. Pero el tema tiene que ver con la actualidad siempre.

Emme: –Yo creo que es fundamental. Que justo salga ahora, con todo lo que está pasando, el tema de los hijos adoptivos de Ernestina Noble, no fue a propósito. Pero para mí es una lucha de siempre. Soy nieta de desaparecido (el músico Miguel Condomí). Estoy completamente de acuerdo con el trabajo de Abuelas, estoy con HIJOS y apoyo todo lo que está sucediendo ahora con los cuestionamientos a ciertos periodistas. Me parece perfecto todo lo que dijo y hace Florencia Peña. Pienso igual que ella. Yo tal vez no esté tan preparada como esa gente con la que acuerdo, pero me solidarizo con sus actos e ideas.

–En la película cantan y bailan. Emme, usted está acostumbrada a estas disciplinas. Celeste, ¿cómo se sintió?

Cid: –Muy bien. Es algo que yo hago desde siempre, aunque no se haya visto demasiado en mis trabajos. Aunque ahora, en Para vestir santos, el otro día cantamos las tres.

–¿En chiste o en serio?

Cid: –No, no, no. En serio, como un coro, las tres juntas. La música siempre me gustó y es algo que hago. Fue un placer hacerlo.

–¿Su hijo (André, que tiene con Emanuel Horvilleur) ya es músico?

Cid: –No creo. Es chiquito. No me parece.

–Pero hay algunos hijos de actrices y músicos, como el de Julieta Ortega y el de Leticia Brédice, que ya armaron su banda.

Cid: –No lo puedo creer. ¡Tan chiquitos! André tiene sólo seis años, ahora es tiempo de que juegue, que no tenga responsabilidades.

Emme: –Para mí fue un placer cantar y bailar, puro placer.

–¿Cómo anda la música?

Emme: –Muy bien, gracias. Por ahora la tengo durmiendo. Estoy muy contenta con la actuación y prefiero, en este momento, instalarme acá.

–Canta muy bien. Es al revés de todos, que empiezan actuando y rápidamente se vuelcan a la música.

Emme: –Soy como Johnny Depp. Él y yo, un solo corazón.

–O como Madonna y Prince.

Emme: –¿Viste? Somos privilegiados (risas).

–La película de Prince (Purple Rain) era una porquería.

Cid: –Con que esté Prince es suficiente. Lo demás no importa.

–Recuerdo que hace unos años, usted presentaba un libro de su autoría. ¿Sigue por ese camino?

Cid: –Por supuesto. Es más, durante el rodaje le regalé un libro de collages a la directora. Y de hecho, escribí uno este año que voy a publicar.

–¿Novela, cuentos?

Cid: –Novela.

–¿Con quién va a publicar?

Cid: –Estoy viendo todavía.

–¿Cómo se siente con su regreso a la televisión?

Cid: –Muy bien. Estoy contenta con el proyecto. Si no, no lo hubiera aceptado. Prefiero estos tiempos, los del unitario. Después del éxito de Resistiré, necesité retirarme un poco.

–¿Es fácil correrse?

Cid: –Para mí es natural. Y para la gente con la que elijo rodearme también. No quiero más el ritmo de la tira. Es notable, pero en el momento en que mejor me iba laboralmente, que más éxito tenía, la pasaba peor. La pasé muy mal cada vez que trabajé en novelas exitosas. No sé qué pueda pasar más adelante, pero ahora prefiero hacer cine, unitarios. Trabajo desde muy chiquita.

–¿Siente que le afectó como a los demás niños actores?

Cid: –No lo sé. Por eso prefiero guardarme cuando lo necesito.

–¿Y se puede vivir guardándose sin facturar?

Cid: –Yo puedo. Depende de las necesidades de cada uno. Yo puedo vivir sin grandes estridencias. No necesito lujos.

–¿Cómo se sintió con el tratamiento que le dio la prensa este último año?

Cid: –Es algo que ya pasó, algo en lo que no reparo. Trato de no escuchar ni leer lo que escriben de mí. Pero no te voy mentir, en su momento me hizo daño, me sentí muy mal. Hablan sin saber. Yo sé que es parte de nuestro trabajo, pero no me gusta. Y yo no transo.

–¿Se sienten exigidas con la flacura?

Emme: –¿Me ves muy exigida? (muestra el plato vacío donde descansaba el sándwich que ya comió). La verdad es que entreno, voy al gimnasio, pero no me preocupa demasiado.

Cid: –Me cuido, pero tranquila. No me vuelvo loca. De hecho, engordé unos kilos y los estoy bajando despacio. Hago lo que puedo aunque para este trabajo, se necesita estar bien físicamente. A veces siento que el problema es de los otros. Hace unos días, una periodista de la revista de un diario me preguntó cómo hacía para adelgazar porque “estaba muy gorda”. ¿Podés creer que alguien sea tan cruel y maleducada?

–En general, se califica con la palabra “flaca” como algo positivo, y “gorda” como un concepto negativo.

Cid: –Me parece un desastre. Parecería que nada les viene bien. Si estás flaca porque estás flaca, y si estás gorda porque estás gorda.

–Sin embargo, acaba de liderar un ranking que hizo Veintitrés, de las mujeres más bellas del medio.

Cid: –¿En serio? Ay, ¡salgamos juntas el viernes!

Se abrigan y parten. Emme, con unos enormes lentes que cubren la mitad de su cara, y Celeste se detiene antes en el mostrador de la venta de CDs, en busca del último de Charly García. “Lo amo”, confiesa.



jueves, 13 de mayo de 2010

La fiesta inolvidable


Si existiera un top ten de organizadores de fiestas, habría que incluir a Andrés von Buch. Hilando más fino, habría que subir al podio a la administración Macri y las autoridades del Teatro General San Martín, que permitieron al empresario organizar allí una francachela privada para conmemorar su cumpleaños número 65, a cambio de una donación de 80 mil dólares.

Fue el 2 de mayo y muy pocos se enteraron: se tapó el frente del edificio con un friso y se manejó cuidadosamente la difusión. “Haber aceptado la propuesta tiene que ver con la durísima situación financiera que enfrentamos”, dice Ana María Monti, jefa de prensa del Complejo Teatral Buenos Aires a Página/12. Pero la pregunta más obvia queda haciendo eco en Corrientes al 1500: ¿Basta poner plata para convertir un espacio público en un parque de diversiones para millonarios?

Por ahora, los referentes de la administración Macri han optado por el silencio. “La propuesta vino por el lado de la Fundación Amigos del Teatro San Martín. Buch se contactó con ellos y fue su presidenta, Eva Thesleff de Soldati, quien acercó la inquietud al director Kive Staiff”, resume Monti. La sencillez del ofrecimiento disimulaba su costado preocupante. Para festejar el cumple en el edificio, las actividades debían suspenderse –se cancelaron funciones en la Cabanellas y en la Casacuberta– a cambio de una donación de al menos 80 mil dólares del bolsillo de los invitados. En caso de que se recaudara más, el monto “sobrante” quedaría para el teatro. Si menos, el propio Buch se encargaría de completar la cifra.

La respuesta de Kive Staiff le dejó la boca abierta a más de uno. Por un lado, el evento coincidió con el anuncio de que se alejaba del Complejo luego de haber ocupado su cargo durante 30 años. Por otra parte, los que lo conocen juran que nunca antes había aceptado esos canjes raros.

Semejante escenario alimentó las sospechas de que su retiro se debía a que el Gobierno de la Ciudad lo ponía frente a situaciones de esa especie, lo que es enérgicamente desmentido por sus voceros y por el hecho de que el funcionario anda por los ochenta y pico y está sencillamente cansado. La idea de dar el visto bueno a una juerga en ese alicaído espacio probablemente responde, más bien, a que el San Martín es hoy el retrato de Dorian Gray del Teatro Colón. La inversión que está destinándose al mayor coliseo nacional para ponerlo a cero en el Bicentenario tiene relación directa con los fondos que están quitándose a otros ámbitos. Y eso tiene consecuencias en la programación, el mantenimiento y –como acaba de confirmarse– la calidad de las fiestas.

En ese contexto se explica mejor la agilidad con que se dio autorización para usar al lugar como boliche. Kive Staiff consultó el tema con las autoridades del Gobierno de la Ciudad, donde le dieron el OK. “El cumpleañero pidió que la gente fuera disfrazada en el estilo de Las mil y una noches”, relata Monti en su rol de postrera Sherezade. Hubo trescientos invitados y todavía se entretejen anécdotas sobre lo que hicieron o dejaron de hacer. Se sabe que estuvieron Ricardo López Murphy, Charly Blaquier, Pablo Roemmers, Cristiano Rattazzi, Martha Gancia, Luis Pagani, Octavio Caraballo, Santiago Soldati –marido de Thesleff– y otras personas que no acostumbran tomar colectivo.

¿Y quién es esa suerte de Willy Wonka llamado Andrés von Buch? Como egresado de las universidades de Yale, Purdue y la Harvard Business School, integrante del directorio de varias importantes empresas argentinas y administrador de propiedades agropecuarias, el hombre es relativamente famoso en el ambiente. Combina su formación en historia del arte con su actividad en organizaciones empresariales como IDEA, amén de la fama de mecenas que se ha ganado impulsando la feria ArteBA y cultivando su pasión por el coleccionismo. Habla inglés, alemán, francés, italiano y portugués. Pero hay una característica que lo pinta mejor que todos esos datos. Cada cinco años, elige un lugar conocido –que suele ser público– y celebra su natalicio con tanta fastuosidad que Ricardo Fort queda hecho un poroto. En 2005 ocupó el Tattersall de San Isidro, donde hombres y mujeres que saltaban en camas elásticas con trajes fluorescentes hicieron la previa para que él bajara disfrazado de mago Merlín y una elefanta hiciera acrobacias ante el asombro de los comensales.

Apellidos como Arrieta, Alzaga, Pereyra Iraola, Llach y Werthein son moneda corriente en esos encuentros. Esta vuelta no fue la excepción. Quienes pasaron aquella noche por ese rincón de la ciudad se percataron de que todo el frente del San Martín se había tapado, para que no se viera lo que ocurría adentro. “El evento no representó ningún gasto para el Estado”, insiste Monti. “Es más, Buch trajo a casi todos los empleados que trabajaron ese día. Y por suerte todavía nos siguen llegando fondos, así que no hemos podido hacer los números definitivos de lo que sacamos.” Lo que se ratificó es que lo recaudado ya alcanzó para comprar dos Mac de veintisiete pulgadas, dos plasmas para el hall central, 40 PC, luces y 200 litros de pintura, entre otros elementos.

En estos casos, Von Buch trabaja con un escribano que certifica las donaciones. A cambio hace algunos pedidos. El friso que se colocó frente al teatro “para que no se viera lo que pasaba adentro” fue uno. Lo que es más difícil de tapar es el agujero presupuestario que está operando como premisa para que cualquiera que cuente con los fondos suficientes pueda ocupar el espacio público como si alquilara un salón. “Si es así, no veo por qué yo, que trabajo acá todos los días, no puedo organizar el cumpleaños de quince de mi hija”, reflexiona con cierta tristeza un empleado que circula por ahí, trapo de piso en mano.

Afuera Carmelo Corsaro, el encargado del puesto de garrapiñadas de la puerta, confiesa que le daba un poco de escozor ver el movimiento que hubo por ahí desde el 1º de mayo. “El feriado vi llegar camiones que bajaban mercadería y paquetes. Todo el día descargando, hasta transportaron una cascada artificial muy bonita”, recuerda. “Al día siguiente habrán estacionado unos ciento cincuenta autos. Desde afuera del hall escuchábamos la música. Te dabas cuenta de que era gente adinerada, todos llegaban en coches de alta gama”.

Lo de Von Buch fue digno del sultán Harún al Rashid. Tras un ágape, la asistencia se trasladó a la Coronado para ver un estreno de danza dirigido por el responsable del Ballet Contemporáneo, Mauricio Wainrot. Esa había sido otra de las condiciones de Von Buch: un show exclusivo. Más tarde, el agasajado dio discursos y con la voz de Mercedes Sosa en “Gracias a la vida” como fondo, confesó que estaba feliz de haber conseguido lo que tiene. La torta era enorme y llena de velas, y el salón en el que se largó el baile no se quedaba atrás. Había odaliscas, estatuas vivientes con el vestuario de distintas puestas, adivinos y hasta mozos disfrazados de marroquíes. Hasta donde pudo averiguar este diario, nunca antes se utilizaron esas instalaciones para semejantes fines.

“Si ves las fotos, parece que no fuera acá”, observa Valeria Pérez Pardella, del área de Marketing y Relaciones Institucionales con oficina en el séptimo piso, donde está la asociación Amigos del Teatro San Martín. Lo dice porque por lo general el público que ocupa esas butacas es “de clase media o media baja”. “Es comprensible que se recurra a estos métodos. No hay nada que ocultar: estamos teniendo problemas financieros importantes”, añade Pérez Pardella.

En los pasillos los trabajadores todavía hablan del bailongo. Tanto, que entre los indignados y los que se resignan van y vienen las leyendas urbanas. A alguno le pareció ver a Ernestina Herrera de Noble; otro jura que encontró “desatado” a tal o cual pope de la metalurgia nacional. Son rumores que se sueltan por lo bajo. Susurros que responden al cruce entre miedo a perder el trabajo y la esperanza de que, mediante uno u otro camino, se resuelvan los apuros económicos.



sábado, 8 de mayo de 2010

FLORENCIA PEÑA LISTA NEGRA



Florencia Peña muestra qué es ser valiente en esta sociedad de caretas; con más para perder que por ganar, Florencia obliga al compromiso.

TN baun, como siempre, siervo de Magneto, escudero de Clarín, tiene que explicar como es invitar a alguien y después des-invitarlo, acto que si hubiese pasado en canal 7, sería tapa de Clarín. Tampoco TN baun habla de la censura de VILA-DE NARVAEZ a Tres Poderes en canal 2...







SOLIDARIDAD CON NUESTRA COMPAÑERA FLORENCIA PEÑA

“DE ESO NO SE HABLA”

LISTA NEGRA

Vaya si sabemos los actores lo que significan las listas negras, vaya si lo sabe nuestro sindicato.

Los compañeros trabajadores actores que las sufrieron durante los años trágicos, poco tiempo antes y durante la última dictadura militar, nos transfieren la autoridad moral para expresarnos sobre un tema que siempre sobrevuela nuestra profesión.

Los actores sabemos que las listas negras pueden surgir por tener determinado pensamiento político, por reclamar derechos laborales, o simplemente por comprometerse con la dignidad, tener opinión propia y no ser funcionales a los intereses de los que detentan el verdadero poder.

El ninguneo que ejercen algunos medios al promover la invisibilidad del otro, el negar un lugar en la “mesa” de la discusión sólo porque no coincide con el pensamiento del anfitrión, o con el de los verdaderos dueños de la “mesa”, son actos que debemos repudiar firmemente, sobre todo en un país en el que la subordinación a intereses espurios hizo de la intolerancia y de la censura una cultura.

A esa intolerancia, a ese ninguneo, a esa censura, le responderemos con la lucha por una cultura de la libre expresión. Esa cultura que, como tantos otros compañeros, defiende Florencia, con una posición firme por la plena vigencia de la ley de Medios Audiovisuales.

Queremos expresar como gremio nuestra más firme solidaridad con la compañera Florencia Peña por la grave situación de persecución sufrida simplemente por el hecho democrático de expresar lo que piensa.

Fuerza compañera!!!

Un abrazo militante.











martes, 13 de abril de 2010

TECNOLOGÍA DE PUNTA


Se ha descubierto un objeto que no necesita uso de energías no renovables y no contamina el ambiente. Un libro es un objeto en forma de paralelepípedo, más o menos, de dimensiones menores a las del cuerpo humano, para que sea usado aun por un niño.

La Etimología de la palabra libro indica que viene del latín liber, libri, membrana, corteza de árbol.

Es una obra impresa, manuscrita o pintada en una serie de hojas de papel, pergamino, vitela u otro material, unidas por un lado (es decir, encuadernadas) y protegidas con tapas, también llamadas cubiertas. Se puede tener en la mano o apoyarlo en una mesa. Es liviano y de fácil manipulación.

Según la definición de la Unesco, un libro debe poseer 49 o más páginas (25 hojas o más). Desde cinco hasta 48 páginas sería un folleto (desde tres hasta 24 hojas). Desde una hasta cuatro páginas hojas sueltas (una o dos hojas).

También se llama "libro" a una obra de gran extensión publicada en varios libros, llamados "tomos" o "volúmenes". Otras veces se llama también "libro" a cada una de las partes de una obra, aunque físicamente se publiquen todas en un mismo volumen.

Un libro puede tratar sobre cualquier tema.






lunes, 29 de marzo de 2010

ACTORES QUE MIENTEN



Siempre criticamos a los periodistas, a los jueces, a los medios de confusión sobre el patético papel que juegan a la hora de confundir a la ciudadanía y mentir deliberadamente sobre la realidad que nos toca vivir. A partir de la sanción de la Ley servicios de Comunicación Audiovisual, una andananda de falacias comenzó a circular por los medios del monopolio.

La construcción de sentido es una tarea de todos, y de una importancia suprema e ineludible como para que una actriz/actor justifique su participación en mensajes falaces y malintencionados, sólo por un salario indigno.




domingo, 21 de marzo de 2010

NO SE OLVIDEN DE MAURICIO



"DIOS ESTÁ EN TODAS PARTES, PERO ATIENDE EN BUENOS AIRES"... dice el dicho.

Ahora habría que hacerle un patético agregado:

"EL DIABLO SE INSTALÓ EN BUENOS AIRES, Y ES UN INÚTIL".

¿Y ahora, quién podrá protegernos?

No te pierdas al jefe de gobierno de la ciudad autónoma de Buenos aires, Mauricio Macri, en un reportaje durísimo de igualar donde Matias Martin acorraló al inepto funcionario del PRO, en un bondi el 17-03-2010.




sábado, 6 de marzo de 2010

ANULAN LA FUSIÓN X MONOPOLIO


Cablevisión confirmó ayer que apelará ante la Justicia la nueva resolución oficial que ratificó la anulación de su fusión con Multicanal y la obliga a dar marcha atrás con la operación en un plazo de seis meses.

La empresa del Grupo Clarín sostuvo a través de un comunicado que “la resolución ha sido dictada violando las normas y los procedimientos de la administración pública y debe ser vista e interpretada como una pieza más de la campaña sistemática de hostigamiento desplegada por algunos sectores del Gobierno”.

El ministro de Economía, Amado Boudou, reiteró que la decisión obedece al incumplimiento de los compromisos pactados en diciembre de 2007, para que las ganancias de eficiencia que generaba la fusión se volcaran en beneficio de los usuarios. “Estamos preparados porque algún embate judicial van a intentar hacer”, concluyó el ministro.


Lo que sigue es un detalle de los incumplimientos que la Comisión Nacional de Defensa de la Competencia asegura haber detectado y que llevaron al Gobierno a anular la fusión:

  • Libre disponibilidad de las señales propias en condiciones equitativas para otros operadores de televisión paga. La fusión fortaleció el poder del Grupo Clarín en el mercado del cable a nivel horizontal y vertical, porque amplió su participación en el segmento de distribución de señales con Cablevisión y logró una mayor integración con sus productoras de contenidos. Para monitorear que dicha concentración no afectara la competencia, la CNDC le fijo en la resolución 36/08 la obligación de aportar trimestralmente un listado de los contratos firmados con otros operadores de televisión paga. Además, la obligó a comunicar los incrementos en los valores de los contratos y acompañar esa información con los estudios de costos que avalaran las subas.

En el dictamen 778, difundido ayer, se remarca que antes de que se decidiera anular la fusión, en diciembre de 2009, “la empresa se negó sistemáticamente a presentar la información”. Por el contrario, lo que ofreció fue un informe con indicadores ad hoc, elaborado por la consultora GPR, donde se probaba que supuestamente el compromiso había sido cumplido. La CNDC descartó por “improcedentes” esos indicadores y realizó ejercicios comparando el precio de las señales entre localidades donde competía Cablevisión y donde no, deflactado por el tamaño potencial de esos mercados relevantes. El organismo informó sobre la existencia de fuertes aumentos y disparidad de los precios que pagan los operadores en las distintas áreas: “Una misma señal puede resultar gratuita para un operador, o costarle seis veces más a un competidor suyo en comparación con otro cableoperador con el que no compite”.

Luego de que la Justicia dejara en suspenso la anulación de la fusión, Cablevisión presentó la evolución de los precios promedio de las señales, donde se reconoce un aumento, y propuso comparar esa variación con los índices de precios elaborados por Indec y Ecolatina. La CNDC respondió que el precio promedio no permite determinar la existencia de equidad en los valores cobrados a los cableoperadores y se negó a comparar el aumento promedio con la variación de los índices mencionados. “¿Cuál es el sentido económico de deflactar el precio de una señal con una canasta de bienes que consumen los individuos?”, dice el dictamen y aclara que la empresa nunca informó el precio de cada una de sus señales y los costos asociados a las mismas.

  • Ubicación en las grillas de programación. Cuando se autorizó la fusión, se fijó el compromiso de “garantizar una ubicación en la grilla a las señales televisivas, sean o no competidoras de sus empresas controladas”. En el dictamen 770 de diciembre de 2009, la CNDC informó que el compromiso no estaba cumplido porque no se les garantizaba a las señales competidoras una ubicación similar a la asignada a las señales propias. Cablevisión respondió que la exigencia era garantizar un lugar, pero no una “ubicación competitiva”. Ante lo cual la CNDC respondió que “es absurdo pensar que esta Comisión, por no incluir en esta cláusula las palabras ‘ubicación competitiva’, dejaría de evaluar el cumplimiento del compromiso en función de lo mencionado”. En el dictamen difundido ayer la CNDC reiteró que “no sólo la exclusión de una señal deriva en el incumplimiento de la cláusula de compromiso sino también todas aquellas prácticas que resulten discriminatorias, tales como el movimiento de una señal hacia un segmento al cual no pertenece” y reafirmó el incumplimiento de este punto.

  • Pluralismo y libertad de información. La CNDC consideró que la empresa no proveyó una variada oferta de señales televisivas en los segmentos de noticias, internacionales, deportes, música y variedades para asegurar el pluralismo y la libertad de información. Para demostrar que cumplió con lo previsto, Cablevisión puso a disposición una pericia contable basada en la oferta de señales de los segmentos mencionados. Sin embargo, la CNDC consideró “inadmisible” esa prueba. “¿Cómo o de qué manera un perito contador va a poder expedirse acerca de la no afectación al pluralismo y a la libertad de información?”, se remarca en el dictamen donde a su vez se deja constancia de que esa evaluación fue realizada por la propia CNDC.

  • Transferencia de las ganancias de eficiencia. Cablevisión se comprometió en diciembre de 2007 a ejecutar un plan de inversiones que beneficiaría a los consumidores a partir de una expansión de la televisión paga e Internet y la digitalización gradual del servicio para ampliar la programación y mejorar la imagen y el sonido. La CNDC realizó una investigación en el segundo semestre de 2009 y detectó numerosos incumplimientos, incluyendo el trazado del anillo óptico que debía conectar distintas localidades de las provincias de Buenos Aires, Córdoba y Santa Fe. A fin de acreditar el traslado a los usuarios de los supuestos beneficios que produjo la fusión, Cablevisión presentó otra prueba pericial contable que también fue descartada. En el dictamen se aclara que los puntos de pericia eran inconducentes porque el compromiso contenía metas físicas y no financieras. Por lo tanto, “el hecho de que las partes hayan pagado o contratado obras, no significa que las mismas se encuentran habilitadas y en servicio”.

  • Servicio social. La compañía del Grupo Clarín también se había comprometido a ofrecer un servicio social de televisión paga con un mínimo de diez señales adicionales a las de la televisión abierta, el cual debía estar disponible para más del 5 por ciento de los hogares servidos por la red propia en el Area Metropolitana. La Comisión aseguró que la información numérica proporcionada por la empresa permitía inferir “a simple vista” que se “habría cumplimentado el requerimiento”, pero la empresa no informó el detalle de los usuarios y cuando la CNDC se apersonó con inspectores en cinco sucursales de la compañía no supieron informarle cuantos clientes habían adherido a ese servicio ni mostrarle algún contrato firmado que comprobara la existencia del mismo.



jueves, 4 de marzo de 2010

El MPB con el Gobierno Nacional y Popular


Ante el golpe de mano, viciado de ilegalidad y con clara intención destituyente, consumado el día de ayer en el Senado de la Nación y frente al evidente desprecio de ciertos sectores político mediáticos por la representación popular: el Movimiento Peronista Bloguero exhorta al Vicepresidente Julio Cobos y a los demás dirigentes opositores que perpetraron la acción antidemocrática de ayer, en el Senado , a retornar de inmediato a la normalidad institucional.

Hasta que esto ocurra, el MPB permance en estado de alerta y movilización permanente, con el propósito de defender al gobierno popular, a la democracia nacional y a la Presidenta Cristina Fernandez de Kirchner.


domingo, 28 de febrero de 2010

CANAL ENCUENTRO


A pocos días de cumplir 3 años en pantalla, Canal Encuentro se afirma en su objetivo de construir una señal que constituya una herramienta pedagógica, que aporte a la función social de la enseñanza tanto para el sistema educativo como para la sociedad en su conjunto. Uno de los mayores méritos de su programación radica en el equilibrio de los contenidos que aborda (música, ciencia, oficios, historia, recursos naturales, etc.) y la forma en que éstos son trasmitidos: lejos de subestimarla, se dirige a una audiencia que entiende como reflexiva y crítica. Así, en estos 3 años, Encuentro logró armar una propuesta que atraviesa a todos los sectores sociales. Ignacio Hernaiz, director del canal desde agosto de 2008, augura un año de importante crecimiento en cuanto a las producciones, muchas de ellas vinculadas a la celebración del Bicentenario, y también a una mayor llegada a los hogares, en el contexto de la aplicación de la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual...


–¿Cuáles son los objetivos planteados por el canal para este año?

–Por un lado, estamos generando una franja del Bicentenario que estará al aire a partir del primero de abril. Se trata de una programación específica que tiene como objetivo celebrar de la manera que Encuentro entiende, que es planteando preguntas, reflexionando. De manera que sea un insumo para el futuro, para público en general y en particular para que los docentes puedan usar el material, interactuando entre la pantalla de televisión y la página web del canal, con el portal Educ.ar. En cuanto al vínculo con Internet, Encuentro descargas está funcionando muy bien, que es la posibilidad de bajar los programas de la página del canal para pasarlos a dvd. En el año del Bicentenario incrementamos muchísimo la distribución de programas a través de colecciones de DVD (Horizontes, Encuentro, Explora) que son enviadas a escuelas. Ya hemos enviado 50 mil cajas de colecciones y quizás a fin de año llegaremos a más de 100 mil. Son cosas que complementan la pantalla.

–¿Y de qué manera abordarán estos 200 años de historia desde los contenidos?

–Por ejemplo, a través de un programa de Adrián Paenza en el que se repasarán los científicos más importantes. También se tratará todo lo que vinculado al arte de estos dos siglos, las mujeres del Bicentenario. En cuanto a recreación histórica, estamos con la posproducción de San Martín, cruce de los Andes, que el 17 de agosto estrenaremos en cines, protagonizado por Rodrigo de la Serna, quien hizo un trabajo extraordinario. El proyecto, dirigido por el gerente artístico del canal, Leandro Ipiña, era un telefilm, pero lo estamos adaptando a cine; es un proyecto que tuvo el apoyo del INCAA, de Televisión Española y de Canal 7.

Ahora estamos a punto de filmar –ya hemos tenido la base del financiamiento– Belgrano, con la dirección de Juan Campanella y la actuación de un actor extraordinario, uno de los mejores de la Argentina, pero hasta que no firme no puedo adelantar.

–En cuanto a los más chicos, ¿en qué instancia están con el proyecto de la creación de la señal infantil?

–Seguramente verá la luz a mitad de año. Tendrá una primera etapa en escuelas rurales, junto a Canal 7, y después empezaría a circular en el conjunto de señales de la digitalización. Ronda Pakapapa, para nivel inicial –chicos de 2 a 5 años– y Pakapaka, la franja infantil que corresponde a la educación primaria, y mucho material para docentes y padres, vinculados a una señal infantil que sea entretenida y educativa. Como Encuentro pero exclusivamente para los chicos.

–En el marco del debate por la reforma educativa, ¿de qué manera se ocuparán de los jóvenes?

–Bueno, la franja joven es el otro eje importante. Vamos a acompañar al Ministerio de Educación en su política de sentar las bases de una nueva secundaria. Nos vamos a animar a hacer una ficción sobre adolescentes; el desafío es trabajar por una nueva identidad, una nueva pertenencia de los chicos a la escuela secundaria. También seguiremos con algunas de las series que han sido muy significativas, como Encuentro en el estudio. Lalo Mir va a seguir sumando artistas –ya están filmados Fabiana Cantilo, Baglieto, Víctor Heredia, Kevin Johansen, Adriana Varela y la semana que viene filma Santaolalla–. Esta producción de música y diálogo está llegando mucho a la gente joven. En esa línea continúan Quizás por qué, Cómo hice, y otras tradicionales como Mejor hablar de ciertas cosas, con una perspectiva de formación ciudadana, ya no en un nivel de diagnóstico sino en una etapa didáctica en la que apunta a un trabajo de formación.

–Además de la importancia de llegar a los docentes, el canal ha tenido una gran aceptación e inserción en la sociedad en general. De alguna manera vino a llenar un vacío...

–Un vacío cultural y educativo. Puede ser. Un canal como éste tiene un respaldo fundamental al estar creado en el marco de Educ.ar Sociedad del Estado. Es un canal muy vinculado al Ministerio de Educación pero que ha logrado el respaldo de la oposición política y de todos los sectores. Especialmente llega a las clases de menos recursos, con programas como Oficios o Aula taller. Pero también el curso de filosofía que conduce Feinmann es de los más vistos por personas que realizan tareas que no tienen como requisito el haber terminado la secundaria o tener una formación específica.

–Más allá del rating, ¿de qué manera evalúan el impacto y la calidad de lo producido por el canal?

–Tenemos indicadores de audiencia, que marcan que crece constantemente. Lo sabemos por los mails y los pedidos que recibimos. Y también mirando un poco este escritorio, donde están los Martín Fierro ganados; los Atvc, que son premios federales de los que participan todos los canales del país y este año tuvimos 5. Los premios internacionales, como los Prix Jeunesse de la Iberoamericana de San Pablo fueron una gran noticia de la que los medios no hicieron eco. Uno de los organizadores de este concurso, que originalmente se hace en Alemania desde hace 40 años, dijo que es la primera vez que de las cinco categorías del concurso, un mismo canal ganaba tres primeros premios. Es una buena noticia para los argentinos, de sentirse orgullosos de un equipo joven y también de los artistas. También los Promax, que se entregan en Los Ángeles, Estados Unidos, que premian spots y promos. Digamos, los premios no son el único indicador que a uno lo dejarían tranquilo, pero suman. Son un signo, y mucho más allá del contexto político, de ciertas tensiones entre el gobierno nacional y grupos monopólicos, mucho más allá de eso, en los jurados hay una decisión de elegir a Encuentro a través de muchos de sus programas.

–Dado que el canal depende del Ministerio de Educación, la selección de contenidos debe responder a otros factores, distintos a los de un canal privado. ¿Cómo es ese proceso de selección y producción?

–Tenemos coproducciones con universidades, con Canal 7 y con áreas de gobierno que tratan temáticas de las políticas públicas. Pero básicamente lo que tenemos es un equilibrio en la programación con programas de cultura general y programas especialmente para que los docentes usen en el aula. Hay un acierto en el modo de producción y en la calidad de las casas productoras que hacen programas para Encuentro. Las adquisiciones que se han elegido –Aventuras de arquitectura, Historia de las matemáticas, El legado de los ancestros, La fe del siglo– son documentales que a todo el mundo encanta. De todos modos el porcentaje varió: ahora hay un 70% de producciones del canal y un 30 de adquisiciones.

–Los contenidos de las coproducciones, ¿nacen de propuestas que el Canal licita o de las casas productores que se acercan con ideas?

–En ambos sentidos. Hoy hay una cantidad enorme de propuestas que llegan al canal, y el trabajo del consejo de evaluación para decidir qué va y qué no a pantalla es muy difícil. Estamos tratando de que sea cada vez más por licitación. Somos muy rigurosos con el tema del chequeo técnico y con la realización; es importante que sea dinámica y atractiva para el espectador, y además que esté en sintonía con la línea ideológica: éste es un canal plural y que tiene un compromiso con una serie de políticas públicas que lleva adelante el gobierno nacional.

–En un año en el que se avecinan cambios a partir de la aplicación de la ley de medios, ¿de qué manera impactará al canal? ¿Finalmente estará en televisión por aire?

–Estamos avanzando. A partir del mes que viene Encuentro va a estar en vivo en Internet las 24 hs online. Pero llegar a través del aire es un tema pendiente. Lo estamos haciendo en algunas provincias a través de franjas, y tenemos demanda de municipios que quieren poner repetidoras. Estamos trabajando con el Comfer y las nuevas autoridades que surjan a partir de la ley. La nueva ley refleja lo que uno tiene como expectativa de ciertos porcentajes y criterios, pero que a Encuentro no lo modifican. Sí estamos contentos porque va a haber una participación más federal y de todos los sectores de la población. Está claro que hay un abismo con respecto a la ley de la dictadura y que hay un Parlamento nacional y una cantidad de referentes de toda la producción audiovisual que irán poniendo un rumbo más tranquilo a la nueva ley. Esta tensión con los grupos monopólicos está pensada a favor siempre de una mayor participación y libertad de expresión, quien diga lo contrario es porque lo guían otros intereses, pero lo cierto es que es un debate abierto.

–En cuanto a la construcción de la identidad, ¿hay una idea de convergencia con el resto de Latinoamérica?

–La identidad nuestra es de una Argentina federal. Y la integración al Mercosur también es clave –la alianza estratégica con Brasil–. También de alguna forma sentimos una integración iberoamericana: tenemos muchos proyectos con apoyo de España. La colección de Presidentes podría ampliarse, hay mucha expectativa de que se concrete la entrevista con Rodríguez Zapatero. Incluso algunos países árabes nos plantearon la posibilidad de entrevistar a su presidente. Ya iniciamos la venta de derechos y universidades privadas de Brasil compraron programas. En realidad, el recupero a partir de la venta de derechos no tiene un sentido económico, sino que nos permite reinvertir en más producción, en colecciones de dvd. Ahora estamos ayudando a crear nuevas señales, como el caso de la paraguaya Arandurape, que ya está en el aire y pasa una cantidad de programación de Encuentro.

La construcción de la identidad tiene que ver con el respeto a la diversidad cultural, la actitud de no discriminar y de participación democrática; son un conjunto de valores que dan el ideario de canal Encuentro y de las políticas públicas con las cuales estamos comprometidos. La construcción de la identidad es clave, sobre todo para los docentes. Por ejemplo, la serie Horizontes es un material que ayuda a entender por qué tenemos problemas comunes. Y la historia marca la necesidad de una unión continental. Además, temas de geopolítica, de energía, de recursos humanos y naturales, no permiten imaginar un futuro para la Argentina en el que esté afuera de la integración.

–No hay dudas de que el balance en estos tres años que lleva el canal al aire es positivo. Pero desde su rol de director ¿qué dificultades encuentra para desarrollar su gestión?

–Hemos tenido un apoyo muy grande desde el Ministerio y desde Educ.ar. El quipo del canal es extraordinario –trabajan unas 70 personas–. Las casas productoras que trabajan con nosotros producen cada vez con mayor calidad. La cooperación con otros canales de Latinoamérica también es muy positiva. El punto clave es el referido a los recursos. El presupuesto lo define el Parlamento Nacional; el Ministerio de Economía se lo transfiere a Educ.ar Sociedad del Estado, donde soy gerente general, y de ahí un porcentaje es para el canal. Más que un problema, es una hipótesis: si tengo más recursos tengo la posibilidad de bajar el índice de repetición en pantalla, de seguir generando mayor calidad, más recursos humanos, más proyectos. En ese sentido la expectativa presupuestaria es buena; estamos intensificando la posibilidad de que haya coproducciones y sponsors, claro que sin incluir publicidad en pantalla pero a los que se agradecería en una placa, a fin de reforzar el presupuesto.


Mientras en la pantalla se suceden diversas personalidades del mundo del deporte, la cultura y el espectáculo como parte de
La secundaria de todos –un spot que habla de la secundaria como un derecho, como el mejor lugar para estar–, Hernaiz anticipa algunas de las novedades para este año. Una de ellas es la llegada de Dolina al canal a partir de un programa que está preparando con Juan Campanella. Otra es la intención de Unicef de aportar presupuesto para un nuevo proyecto, Vivir juntos. Se trata de testimonios realizados por adolescentes (quienes subirán sus videos a un portal en Internet) que opinarán sobre temas como el futuro, el miedo, el país, la familia, la religión. Y, aunque dice que no puede prometerlo, Hernaiz cuenta que hay luz verde para avanzar con Les Luthiers, para que presenten alguno de sus materiales. Sobre el abordaje del mundial del fútbol, aclara que “habrá una programación vinculada a los mundiales desde una perspectiva educativa, histórica, pero no una cobertura periodística; eso sí, lo vamos a sufrir como todos los argentinos”.


lunes, 11 de enero de 2010

“Avatar”, cine y ciencia



El cine devela el lapsus de la sociedad, se adelanta a la narración derivada de los hechos que permiten a los cientistas sociales “armar” los procesos a posteriori. La literatura y el cine han dado buenos ejemplos de ello y, en los últimos tiempos, los films de ciencia ficción vuelven a corroborarlo imaginando mundos que nos conmueven por las altas probabilidades de que lleguen a convertirse en reales en un futuro no lejano. Las violencias y las muertes de un mundo desquiciado en un 2028 donde prima la infertilidad humana de Children of men, de Alfonso Cuarón, nos sorprendió en 2006 y ahora llega Avatar.

Se trata de una película de ciencia ficción de James Cameron que se desarrolla en 2154 en Pandora, una luna del planeta Polythemis con una atmósfera tóxica para los humanos y habitado por el pueblo Na’vi con una asombrosa conexión con la biodiversidad que los rodea. Pero llega el hombre, que dejó atrás un planeta devastado, portando la voracidad de una corporación minera acompañada por las bases militares para doblegar a la población, y por un grupo de científicos dispuestos a generar el conocimiento sobre el lugar para facilitar las necesidades de la empresa.

Los humanos estiman que los nativos radicados en las cercanías de un árbol sagrado asentado sobre una inmensa veta de un valioso mineral –en términos del capitalismo de los hombres de la Tierra—, el “unobtainium”, deben ser doblegados para lograr las extracciones. Los científicos han creado genéticamente a los avatares, una especie nueva que combina la memoria y capacidades de los humanos (aprendizaje, por ejemplo) con los cuerpos de los nativos Na’vi. Los planes operativos son varios: hacerse amigos y persuadirlos de la entrega, hacer participar científicos (¿convenios mediante?) y al protagonista, un ex marine lisiado, confundiéndolos entre ellos o simplemente devastarlos crudamente, terminar con ellos, con la biodiversidad y obtener los minerales. Por supuesto, algo sucede que cambia estos planes y no es lo que contaré aquí. Lo interesante es la situación que construye el millonario film: una corporación económica haciendo uso de las fuerzas militares y de una tecnociencia para lograr sus finalidades lucrativas. Cualquier parecido con la realidad actual de nuestros mundos es pura coincidencia.

No somos Na’vi, formamos parte de diversos pueblos latinoamericanos, poblaciones con fuertes conexiones con sus territorios defendiéndolos de este avance del poder económico amparado por los poderes políticos, las bases militares del poder mundial y la complicidad de las tecnociencias locales. Es Andalgalá, que está amenazada como pueblo porque tienen minerales debajo de sus casas, es Bagua del Perú amazónico, que resistió en niveles impensables en 2009, es Centroamérica hoy, es esta nueva prepotencia devastadora pero también las resistencias que circulan por doquier.

Una reflexión sobre el papel de la ciencia en el film de James Cameron que interesa para nuestros propios debates: la ciencia es una actividad producida por hombres/mujeres que el director ubica con alguna saludable distancia del poder militar; si bien estaban allí en función del poder económico y militar, uno de ellos, una mujer (no es un detalle menor pues en el plano militar ocurre algo semejante) que logró establecer lazos con la población nativa pues también es avatar, comprende los nuevos sentidos, códigos sociales y culturales de una población más densa, rica y respetuosa de la que ella proviene y termina con el protagonista en las territorialidades marcadas por la resistencia.

Podríamos criticar a Cameron porque cae en la tentación de convertir en héroe al avatar masculino –por repetir esa necesidad de terminar siendo ombligo del planeta propio y de los otros aunque sea un personaje apenas con pasado humano—, pero también podemos leerlo en clave de formación de identidades: las identidades no son fijas, se forman en las acciones colectivas, en esos momentos en que se decide si el sitio que corresponde es el de la devastación, saqueo y violencia o es el de la posibilidad de formar parte de un mundo otro, respetuoso de la biodiversidad y de las poblaciones. Es la aporía que atraviesa actualmente al sistema científico pero básicamente es el drama que cruza este presente y que muchos rechazan comprender por complicidad, negación o ignorancia.

Norma Giarracca
Socióloga, investigadora
del Instituto Gino Germani
(UBA).


viernes, 8 de enero de 2010

miércoles, 30 de diciembre de 2009

LA ESTUPIDEZ





















Los chicos, cumplirán 6 años el próximo 24 de febrero y fueron concebidos mediante el método de alquilar el vientre de una mujer en California, Estados Unidos.

A pesar de no tener madre son chicos muy felices: "Compartimos un montón de cosas con Felipe y Marta. Me levanto todas las mañanas a las 8, desayunamos, estamos juntos, después van al colegio, pero cuando regresan estoy en casa. Soy un padre presente y no puedo retarlos...mi viejo me retaba mucho y yo no puedo retar a mis hijos. Sufrí mucho a mi viejo."

¿Cómo tener un hijo con guita?

"Vas a la clínica y te dan un catálogo con todas las madres posibles. Además de elegir si vos querés una chica rubia de ojos celestes o una morocha, tenés a disposición su historia clínica. Yo busqué que no tuviera antecedentes de cáncer ni ninguna enfermedad rara, me fijé que los abuelos hayan sido bien longevos... Y también busqué que no hubiese antecedentes de calvicie, porque en mi familia todos tenemos mucho pelo", contó Ricardo Fort en una entrevista a la revista Gente.

Después de elegir a "la donante", la empresa se encarga de buscar a "la portadora", una mujer para que lleve adelante el embarazo. Después, con abogado de por medio, quedan establecidas ciertas cláusulas con respecto a la gestación.

Al respecto de dicha experiencia, el hombre de silicona explicó: "Cada dos meses volaba a Los Ángeles para visitar a la portadora. Además, hablábamos casi a diario por teléfono. El día anterior a que nacieran los chicos me llamaron a Buenos Aires para decirme que había roto bolsa. Esa misma noche tomé un avión y, a las corridas, llegué al parto y me dejaron cortar el cordón umbilical de mis hijos".

Como todo padre primerizo, Ricardo también tuvo sus momentos de torpeza cuando los recibió en su casa: "Estuve tres meses criándolos solo. Cambiándoles los pañales, dándoles de comer, bañándolos... Me volví loco. No dormía. La primera vez que lloraron sin parar llamé a la pediatra: 'Vení a verlos, porque están mal', le rogué. La mina vino, les dio dos palmadas en la espalda, los durmió... ¡y me cobró mil dólares! Ahí resolví que nunca más llamaba a la pediatra".

Ricardo Fort también contó sobre la ayuda de le dio su padre en el tratamiento. "Estábamos en Alemania. Lo encontré en el aeropuerto de Frankfurt para ir juntos a una exposición de chocolates en Colonia. Y en el aeropuerto le mostré la carpeta explicativa que me habían dado en la clínica. Le dije que quería tener hijos, que había un método... Se quedó callado. Repetí toda la historia y a la segunda vez me dijo que sí. Y me dio la plata... Mi viejo me regaló lo más importante que tengo en la vida: mis hijos", dijo entre lágrimas el nuevo monstruo mediático.

Fuente: minutouno




domingo, 27 de diciembre de 2009

“La independencia no existe. Los periodistas responden a su medio”




El dramaturgo Roberto Tito Cossa trabajó en sus comienzos como periodista del diario Clarín, a lo que le sumó diez años como corresponsal clandestino de Prensa Latina, la agencia cubana fundada por Rodolfo Walsh. Luego pasó por La Opinión y El Cronista Comercial hasta 1976. En conversación con Miradas al Sur recordó cómo se trabajaba en las redacciones de aquellos años.



–Creo que se perdió esa magia bohemia que implicaba trabajar en una redacción, donde siempre las grandes tertulias acaparaban nuestro tiempo. Intercambiábamos ideas y aprendíamos mucho el uno de otro, sobre todo yo, cuando empecé en Clarín era muy joven y trabajé con grandes intelectuales.

–¿Qué pasa hoy con el trabajo en las redacciones?

–Ahora las redacciones fueron copadas por la revolución tecnológica. Hace mucho que no voy a una redacción pero imagino que las discusiones intelectuales fueron reemplazadas por ruidos de teclados, computadoras e impresiones. No creo que pueda decir que una es mejor o peor, pero es lo que la evolución va imponiendo a nivel mundial y es que la tecnología va desplazando otras cosas.
–¿El papel del periodista también se fue modificando con el paso del tiempo?

–El papel del periodista siempre fue el mismo o al menos debería serlo, y es el de informar. Quizás lo que fue cambiando con el tiempo es el modo en que lo hacen y esto también tiene que ver con el avance tecnológico. Hoy existen muchos medios virtuales de los que nadie se hace cargo y esto desvirtuó mucho el papel del periodista.

–¿Existe el periodismo independiente?

–Absolutamente no. Hoy los periodistas responden siempre a un medio y a la línea ideológica de ese medio, y éste al mismo tiempo responde a sus intereses económicos que puede ser el campo, la oposición o el Gobierno. Puede haber algún notero que esté investigando algún tema por su cuenta y por eso se haga llamar periodista independiente. Pero cuando vende ese material a algún medio, pasa a ser parte de la línea editorial de ese medio.

–¿Qué influencia tiene el periodismo en la sociedad?

–Las noticias que se trasmiten por televisión demostraron ser muy influyentes en la sociedad. Los programas de debates políticos son bastante vistos. Sin embargo los medios gráficos todavía no pertenecen a la línea de influenciables. La gente cuando agarra un diario no lee mucho sobre política, sino que opta por secciones como deportes o policiales.

–¿Qué lugar ocupa el periodismo ante el poder?

–Primero el periodismo siempre está atado a algún medio. Siempre existieron los medios que están ligados al poder gobernante como también están los que están en contra. Los medios son muy poderosos y demostraron que si se ponen de acuerdo tienen la capacidad de derribar gobiernos. En nuestro país hace años que Clarín ocupó el lugar de poderío por excelencia, poder que se vio debilitado ante el actual gobierno por la Ley de Servicios Audiovisuales, de la cual me gustaría decir que es una ley muy buena, con puntos muy favorables, sobre todo para los pequeños medios, pero de difícil aplicación.



lunes, 14 de diciembre de 2009

¿MOSCAS BLANCAS?























Los actores y actrices que laburamos en TV (y los que no también) somos trabajadores y sufrimos idénticas problemáticas que el resto del pueblo. Frente al monopolio mediático y comunicacional que nos bombardea todos los días, es difícil escuchar otras voces diferentes a las opiniones reaccionarias predominantes. Parece que las únicas voces autorizadas son las de Marcelo Tinelli, Susana Gumenez o Mirta Legrand. Parece que ser famoso es sinónimo de gorila, reaccionario, o neoliberal. No es cierto, también hay actores que piensan y sienten lejos de la dictadura y los oligarcas.







lunes, 30 de noviembre de 2009

Exitosos y rebeldes


La nueva generación de estrellas que rechaza el discurso único







Se diferencian de Mirtha, Susana y Tinelli. Le dicen no al pedido de mano dura, repudian el saqueo ambiental y piden cárcel para los genocidas. Rating y compromiso.


"Si no se reprime, es un caos. No se puede tomar un país, no se pueden cortar las calles. Andá a cortar la Quinta Avenida en Nueva York o Les Champs Élysée en París, a ver qué te hace la policía", reclamó Susana Giménez, escandalizada ante los piquetes que se realizan como método de protesta.

"No se puede vivir así, señores, no se debe vivir así. Nosotros exigimos seguridad. Tenemos que juntarnos para organizar algo contra la inseguridad, hay que salir a la calle, nos están matando a todos", despotricó Mirtha Legrand en su programa.

"Acá todavía estamos discutiendo si los metemos presos, si dieciséis o diecisiete años, si lo derechos humanos... El único derecho humano es el derecho a la vida y están matando a la gente por la calle de una manera impresionante", disparó Marcelo Tinelli refiriéndose al problema de la inseguridad.

Si la sociedad y la vida se rigieran por los dichos de estas estrellas, tal vez nos correspondería experimentar un ciclo oscuro de la historia. Desde los sitiales de afecto y admiración que detentan –logrados en base a un genuino esfuerzo y corroborado por el lugar que ocupan en el imaginario popular–, Giménez, Legrand y Tinelli se convirtieron en voceros de los sectores más reaccionarios y promovieron un uso tendencioso del malestar social. Alguien podría pensar: "Los artistas de la tele están con la derecha". Sin embargo, la ocurrencia es demasiado simplista y elude recorrer un campo en el que intervienen distintas corrientes de opinión.

"No estoy de acuerdo con lo que salieron a decir Mirtha, Susana y Tinelli, que enarbolen esas banderas como única verdad –se diferencia Florencia Peña, una de las actrices más reconocidas que acompañó la lucha por la Ley de Medios–. Nací en medio del Proceso y mi generación tuvo un especial énfasis en comprender qué había pasado. No quiero un modelo de milicos reprimiendo ni una policía enturbiada por el 'Fino' Palacios y Ciro James. Eso sólo trae más violencia. Quiero la construcción de una Argentina más justa."

En una pausa de la grabación de Botineras, que acaba de estrenarse por Telefé, Peña se puso una camiseta que reclama el juicio y castigo a los genocidas como medio de adhesión a la campaña de la agrupación H.I.J.O.S. "Creen que la inseguridad se combate con represión, pero muchos pensamos distinto. Hay que atacar a la inseguridad, pero no desde las posiciones de la burguesía. Por decir estas cosas se me cerraron puertas y me negaron tapas, pero igual me la rebanco", declara. Mientras posaba para las cámaras de Veintitrés, la actriz bromeaba: "¿Qué te pasa, derecha, estás nerviosa?".

Peña expresa a una farándula que no sólo se nutre de superficialidad y frivolidad (que, como todo, en su medida y armoniosamente nunca vienen mal), sino que observa atenta la realidad y se pronuncia sobre las cuestiones más importantes desde posiciones progresistas. Son actrices y actores de la camada subcuarenta, luminarias de programas que gozan de un alto rating y que ganaron el favor de los televidentes, nacieron en medio de la dictadura o la vivieron durante sus infancias, el menemato marcó sus pubertades y adolescencias y fueron, si no testigos, protagonistas de las jornadas de diciembre de 2001 y el agitado año que las continuó. Señalan su compromiso no sólo mediante la realización de declaraciones a favor de las causas justas, sino que transforman su pensamiento en actos.

"Me pongo la remera porque creo profundamente que no debería ser necesario hacer una campaña ni ponerse una remera por esta causa –explica Julieta Díaz durante un alto en el rodaje de Valientes, la telenovela que rompió los récords de rating durante este año–. El juicio y castigo a los genocidas es algo que tiene que ser así y que a esta altura tengamos que seguir peleando para que se haga justicia la verdad que es una vergüenza. La dictadura logró diezmar a una generación y diezmó opiniones, logró crear miedo, que por supuesto era su objetivo. Ahora está más dividido todo, aunque no creo que haya más compromiso ahora que antes."

Díaz fue una de las personalidades que se puso al frente del reclamo contra la minería a cielo abierto, participó de iniciativas a favor de las comunidades zapatistas en México y participó del ciclo Teatro por la Identidad, entre otros proyectos. "Ante la inseguridad: salidas de mano dura, no –manifiesta–. Creo que hay que ir a la raíz del problema, a la desocupación, a la violencia familiar, hay que trabajar con los chicos y los adolescentes porque hay chicos de doce, trece, quince años que roban. Los castigos tienen que ser razonables, pero sin mano dura, justicia por mano propia ni ninguna de esas cosas."

"Siempre es mejor decir que no decir, aunque no creo necesariamente que una persona pública tenga la obligación de salir a decir cosas. El compromiso es con uno, con las propias ideas –señala Julieta Ortega, quien se prepara para filmar la película Esto también pasará, dirigida por su hermano Luis Ortega y basada en textos de Yukio Mishima. Acompañada por su hijo Benito y el gato persa de la familia, posa para esta producción–. Apoyo el pedido de juicio y castigo a los militares de la dictadura porque, a diferencia de lo que piensa alguna gente, es indispensable. En un país con 30.000 desaparecidos y varios genocidas todavía sueltos, hay que mirar hacia atrás. Estoy convencida de que no hay paz posible en un país sin memoria. Observar el pasado, recordarlo o pensarlo es la única manera que tenemos de asegurarnos de que no vuelva el terrorismo de Estado." Ortega pide mesura a la hora de tratar un problema tan importante como la inseguridad: "Es un tema mucho más complejo y profundo de lo que nos quieren hacer creer y, por lo tanto, merece un debate más amplio. No creo que se resuelva con slogans televisivos".

Las diferencias de opinión se revelan no sólo en la cuestión de la seguridad. Esta semana, Damián De Santo protagonizó una discusión en uno de los almuerzos de Mirtha Legrand cuando el actor especuló, en clave psicoanalítica, sobre el acto de matar a los padres y la diva no estuvo de acuerdo. "Tu necedad no te permite ver –le espetó De Santo a Legrand–. Uno elige qué hacer con los muertos." El actor, que apoyó la Ley de Medios, también se puso la camiseta y explicó su posición: "La inseguridad es un gran negocio de la seguridad. Los policías retirados y la mano de obra desocupada manejan ese gran negocio en los countries. La inseguridad estuvo siempre, sólo que hoy tiene más prensa".

"No soy millonaria, pero me considero una beneficiada: en ningún momento me pondría como víctima de esta sociedad –reflexiona Violeta Urtizberea, de 24 años, que protagoniza junto a Pablo Rago la telenovela Enséñame a vivir, que se emite en las pantallas de Canal 13 por las tardes–. A veces me pasa que veo a la gente con auto descapotable, ostentando, y pienso: 'Y bueno, jodete si te roban'. Lo pienso de verdad y tengo un montón de discusiones por eso. Si alguien revisa la basura y vos salís con un descapotable, eso genera violencia. No quiero hablar de nadie en particular, pero no entiendo cómo puede haber gente que se muestre indignada y dolida en su mansión. Ese es el discurso oligarca. Pero sí entiendo a las víctimas de los hechos violentos delictivos."

Anabel Cherubito se siente orgullosa de su paso por "Bailando por un caño", el segmento conducido por Tinelli, más allá de los elogios que recabaron sus performances: "Hablé del asunto después de bailar en el programa de Tinelli. Fue raro para los demás, no tanto para mí. Ojalá que haya cárcel común y perpetua para los genocidas. Me importaba dar ese mensaje desde un programa que se ve mucho ya que no veo a los medios masivos de comunicación muy interiorizados en el tema". La actriz llegó a los tribunales de Comodoro Py el día que comenzaban los juicios a 17 imputados por delitos de lesa humanidad, entre los que se encuentran nombres tan tenebrosos como los de Julián Simón, más conocido como "Turco Julián", Samuel Miara, Raúl Guglielminetti, o Eufemio Uballes, alias "El Führer". "Soy parte de esta historia, mi familia estuvo exiliada", aclara.

También se pronuncia sobre la inseguridad. "Este es un país pobre y desigual, y en los países pobres y desiguales siempre existió el delito. Respecto de los dichos de los famosos sobre el tema, opino como Florencia Peña. Es terrible la manipulación de los medios, a veces parece como si estuviéramos en medio de una guerra civil. No ayuda a que un país crezca. Le aconsejaría a la gente que busque otras opiniones. No digo que no exista la inseguridad, pero a veces la gente repite lo que se dice en los medios."

En un ambiente como la televisión, donde se juegan grandes intereses comerciales y de poder, no son los únicos referentes que se juegan por lo que piensan. Gastón Pauls, que el 20 de diciembre de 2001 se encontraba en Diagonal Norte combatiendo la represión policial del gobierno de De la Rúa, es un ícono del artista comprometido en estos tiempos. Su fundación Chicos de la Cultura de la Calle, que impulsa junto a su pareja Agustina Cherri, alimenta y brinda recreación a distintos hogares de niños en la ciudad de Buenos Aires. Grabó junto a Julieta Díaz, Nicolás Pauls (un activista vegetariano), Laura Azcurra y Celina Font, entre muchos otros, un spot contra la minería a cielo abierto. Cherri también promueve la ayuda a víctimas de la violencia familiar y de género a través de la fundación Amigos del Alma, la que recibe la habitual colaboración de Marcela Kloosterboer, Felipe Colombo, Camila Bordonaba, Laura Novoa y Romina Ricci, entre otros. Soledad Villamil, protagonista de El secreto de sus ojos –el film nacional más exitoso de los últimos tiempos–, militó en su juventud en el Partido Obrero y se mantiene fiel a sus ideales de izquierda y mostró su apoyo a la lucha de los trabajadores de Kraft.

Natalia Oreiro apoya causas ecológicas y se pronunció a favor de la Ley de Medios. Al cierre de esta edición, se encontraba viajando hacia el Uruguay para votar por el Frente Amplio. También Soledad Silveyra partió hacia la Banda Oriental para festejar el triunfo de Pepe Mujica. Silveyra es una referente entre los artistas comprometidos de la anterior generación: "Los jóvenes me dan mucha alegría, los veo muy bien, con mucho compromiso, con ganas de hacer cosas y con posiciones tomadas –reflexiona–. Aunque digan que las ideologías están muertas, creo que ellos las tienen vivas. Los veo muy bien, y no sólo a los artistas. Es que son hijos del 2001".

Si en el campo político se acabó con el reinado del discurso único, no debería sorprender que ese movimiento tenga una réplica en las otras esferas sociales y culturales del país. Aquellos que hacen posible que la caja boba exista, no deben –necesariamente– atribuirse tal adjetivo.

Por el contrario, pueden –como esta nota demuestra– contribuir a la reconfiguración de la Argentina desde la posición que les otorga su popularidad. Pueden ser, además de exitosos, rebeldes. Y convertirse en tribunos de las causas justas que tanto necesitamos, en partidarios de discursos que combatan la hegemonía del poder. Es una posibilidad. Los protagonistas de la televisión se convertirán, si así sucede, no sólo en meros instrumentos del rating sino que serán herramientas para construir un país mejor.


Por Diego Rojas

viernes, 27 de noviembre de 2009

APAGUEMOS LA TELE




















¡Apaguen la televisión! Es la mejor descripción que he escuchado de la televisión. De la película Network (1976) con Peter Finch en una actuación que le valió el Óscar póstumo al mejor actor interpretando a Howard Beale, un locutor que sufre de depresión y que es utilizado para subir los ratings con su enfermedad.






miércoles, 18 de noviembre de 2009

“Yo hubiera sido montonera”



Florencia Peña resulta ser una rara avis en el mundo de las actrices de su generación. Sin gorrita o anteojos que ejerzan de careta para evitar el reconocimiento, o troupe de asesores y asistentes obligados en estas personalidades, la conductora de Flor de palabra y actriz de la inminente ficción Botineras, la ahora rubia –por su rol de peluquera y madama en la miniserie– camina por la avenida Corrientes como si nada.




–¿Cómo se hace todo: tele por dos, teatro, cine?


–No es algo que persiga. La cosa es que me pasaron muchas cosas lindas juntas. En teoría iban a estar separadas en el tiempo, pero después se juntó todo.

–¿Le gusta conducir?

–La conducción me da esa adrenalina del aquí y ahora. Me da rapidez y yo soy bastante inquieta y curiosa. Si bien no soy una conductora de formato de entretenimientos, intenté encontrarle una vuelta para que tuviera mi sello y que no fuera un programa que pudiera ser conducido por otra persona.

–Hablemos de sus hijos.

–Tengo dos, Tomás de 6 años y Juan, que acaba de cumplir 1. Toto fue un hijo muy amado, primero en todo: primer hijo, primer nieto, primer sobrino y armó una revolución en la familia. Y Juan es un gordo divino, pero llegó con la cosa más tranquila. Yo tenía esa cosa de ¿lo querré igual?

–¿Y la culpa?

–Creo que todas las madres somos culposas pero trato de que mis hijos entiendan que esta es la madre que tienen y trato de estar lo más que puedo con ellos. Si no puedo darles cantidad, les trato de dar calidad. Si no puedo estar mucho en casa, trato de que vengan a las grabaciones. Me ha pasado de tener un bache en una grabación e ir a buscar a Toto a la escuela para verlo media hora. Sí, soy una madre que labura mucho, a veces más, otras menos. Nosotros no somos rígidos en los horarios y en los tiempos. Tratamos de que entiendan que estos son los padres que tienen.

–¿Cómo hizo para construir esta actriz que es hoy, viniendo de la masividad de la televisión?

–Yo trabajo en la televisión desde hace 27 años, desde que tenía seis. Aprendí haciendo y fui creciendo a la vista de la gente. Quizá, lo que tengo en contra también lo tengo a favor.

–Pero parece una mujer normal. En general, los niños actores son...

–Freaks, sí. Eso tiene que ver con la familia de la que vengo. Es anormal en muchas cosas, pero tiene algo de normalidad que son los valores, la ética. No han querido proyectarse en mí o en mi hermana en lo que ellos no pudieron concretar. Mi vieja me apoyó, me ayudó, me guió. Después, cuando terminé el colegio, en un momento pensé en ser abogada, pero a los 18 años recién decidí que quería ser actriz.

–¿Y antes?

–Antes era un juego. Ahí me puse las pilas y me puse a estudiar en serio. Estaba en el medio de Son de diez, la cosa se venía perfilando por el lado sexual.

–Y ahí se redujo las lolas...


–Sí, me operé a los 18 años. Por suerte me tocó una época donde no existía esta masividad, todo era más naïf. Si eso me hubiera pasado en estos tiempos, me hubiera sido muy difícil. Ahora todo está puesto en ese tipo de mujeres, muy voluptuosas. Yo vengo de una generación complicada, difícil. El otro día le preguntaba a Leonor Manso cómo era su generación, cómo era ser actriz en su época. Había mucho más respeto por el actor, no era fácil ser la tapa de un suplemento de espectáculo de un diario importante. Existían las vedettes, existían las modelos, todo estaba colocado en su lugar.

Ahora está todo mezclado. Yo no persigo ser famosa, aunque está buenísimo llegar a mucha gente. Pero es complicado tener treinta y pico. Estamos todos en la misma bolsa y el tamiz todavía no se terminó de hacer del todo. Se supone que hacés un programa de 30 puntos y ya está, ya llegaste. El rating no puede ser la medida de nada. Yo ya lo entendí y vivo mucho más tranquila. Hago lo mío lo mejor que puedo y lo único que tengo para defender es mi arte.

Mi último trabajo fue en un teatro muy chiquito, con una obra chiquita, sin pretensiones, mucho más pequeña en cuanto a la producción. Sin embargo, más allá de la nominación al ACE con Norma Aleandro, Mercedes Morán y Selva Alemán como actriz dramática, lo que me pasó a mí en el trabajo, ser dirigida por Leonor Manso en un terreno muy distinto al que estoy acostumbrada, fue maravilloso. Soy una mujer que ha ido descartando cosas que ya no me sirven o no me hacen feliz.

–¿Qué cosas ya no le entusiasman?


–Ahora la sitcom dejó de tener un sentido para mí. Ya hice todas. Por ahí volvería dentro de un par de años, pero ahora no. No me quiero repetir. Ahora estoy en otra etapa de mi vida, con el cine. Yo había hecho una sola película cuando tenía 23 años con guión de José Pablo Feinmann, con Pepe Soriano y Esther Goris, El ángel, la diva y yo. Y no pude hacer más cine porque me dediqué a la tele y al teatro. En febrero filmé una peli con libro de Bioy Casares, con Luis Machín, años ’50, alucinante.

Esa chica que hacía reír desde la pantalla, disparatada y veloz, ya casi no aparece. Desde hace unos meses, Florencia Peña defiende posturas políticas antes inexistentes en ella y pasó a ser una de las defensoras más acérrimas de la Ley de Medios en la televisión. –Se la ve bastante más valiente que en otros tiempos, raro en los actores de su generación. ¿Qué pasó para que se involucrara políticamente?

–Hay un momento en que estás de un lado o del otro, hay cosas con las que no hay grises. O estás con los milicos, o no estás con los milicos, no estás en el medio. Hay que entender lo que pasa en el país. Yo no soy política, no me interesa tener una banca, pero sí me gusta entender, leo de historia argentina, hablo de política en mi casa, en mi vida, con mi familia. Yo siempre fui una mina muy politizada. Estoy en un momento en el que no quiero estar alejada de lo que parezco y lo que soy. En otro momento sentí que parecía algo que no era.

–¿Superficial?


–A veces parece que todo me resbala y no es así. Soy tan sensible que el humor me ha salvado de no caer tan hondo y no poder salir. Me pareció que, por el momento que estábamos pasando, estaba bien tomar partido. Es mucho más arriesgado decir lo que pienso, porque en una persona popular como yo, sería mejor que todo quede en las cuatro paredes de mi casa. Creo que es importante la militancia, y lo digo desde un lugar muy humilde, sin jactarme de nada. Estoy muy involucrada con la Ley de Medios y tengo una opinión formada sobre lo que pasa en la Argentina, sobre lo que veo, y sobre algunas personas que hablan. Siento que hay un cambio de paradigma.

Creo todo lo contrario a lo que dicen los medios, no creo en la anarquía; creo que es la primera vez que estoy de acuerdo con muchas cosas de las que están pasando, y en esas que estoy de acuerdo, quiero salir a decirlo. La gente cree que no se puede salir a la calle, que salís a la calle y te matan y te roban, y lo que se debería aclarar o entender es que la Ley de Medios no es una ley que nos pertenece a los periodistas y a los actores, sino que es algo tan profundo como la opinión pública del país.

Lo que yo digo es no al monopolio porque es necesario que nos den la posibilidad de discernir. Creo que la Ley de Medios era necesaria desde hace más de 25 años. No podemos seguir con una ley de la dictadura. Yo creo en el debate, pero no hay debate ni construcción de nada.

–¿Qué hay?


–Nadie se escucha, y decir que la Ley de Medios es antidemocrática es un disparate. Es lo más democrático que me tocó vivir. Se cambiaron las cosas que hubo que cambiar: lo de Telefónica, que causaba tanto revuelo, se cambió, hubo debates, hubo audiencias.

A mí me hacen reír cuando dicen que no hay libertad de prensa. ¿En qué país están viviendo? Lo mínimo que le han dicho a la Presidenta es que es una hija de puta, de ahí, para arriba y para abajo. Es una falta de respeto impresionante. La gente opina sin saber, sin leer, sin estudiar. Opinan sobre el neoliberalismo y no saben lo que es, opinan sobre el capitalismo y tampoco.

No creo en la oposición sangrienta, no nos lleva a ningún lado y la derecha avanza. Yo soy de izquierda y es la primera vez que estoy de acuerdo con un gobierno. Somos muchos que no tenemos que ver con la derecha fascista, tenemos que ver con una Argentina que busca la redistribución de las riquezas. Yo soy una actriz que gana muy bien, podría callarme la boca porque a mí la derecha me va a dar más plata que la izquierda. Pero prefiero una Argentina con un proyecto de país sin tanta desigualdad. Es un momento en el que es reimportante pararse en un lugar, y si hay que ponerse en un extremo o en el otro, yo estoy en la vereda de enfrente de Lilita, de Macri, de De Narváez. Estamos en un momento en que está todo confundido. No hay lugares donde se pueda hablar. Existen las listas negras con algunos actores en algunos diarios.

–¿Es así?


–Yo, antes de exponer mi postura con la Ley de Medios, en el suplemento de Espectáculos de un diario me defenestraron en una columna por mi ideología política. ¿Tan grave es que yo diga lo que pienso? Si ustedes son los que enarbolan la bandera de la libertad de prensa, no debería molestarles si yo no pienso lo mismo; no les voy a poner una bomba en la redacción, no se asusten. ¿De qué tienen tanto miedo? Será porque tienen el culo sucio.

–Parece otra persona...


–Estoy en un momento en que la actriz que soy también tiene que ver con lo que soy. Esto no es un hobby para mí, y como me tomo la actuación en serio, también me tomo la vida y este momento que estamos pasando. Creo que ocupo un lugar en los medios, me guste o no, donde está bueno bajar línea. Algunos estarán en contra, otros a favor. Yo prefiero alguien que dice lo que piensa desde un lugar respetuoso. Yo bajo línea adonde voy. El otro día fui a comprar un libro y había una señora que estaba comprando el de Marcos Aguinis. Me acerqué y le pregunté por qué estaba comprando ese libro. Mi marido me quería sacar de ahí pero yo quería escucharla. Me dijo que se estaba viviendo una época terrible y que no se podía salir a la calle. Le dije que yo salía a la calle, que me habían entrado cinco monos en mi casa, pero yo no lo culpo a Kirchner, es la sociedad que está para atrás. Estamos buscando un país de igualdades, no somos un país socialista, no somos un país comunista, nunca vamos a tener un formato cubano. Yo invito a la gente que está tan en contra de Fidel, que lean un poco más, que vayan a Cuba, que escuchen a la gente que está a favor y en contra. Hay que formarse una opinión con las dos campanas. Hay que comprometerse.

–Usted sabe que este es un camino de ida, ¿no?


–Ya lo sé. Hay cosas que ya no puedo hacer y está bien. No importa lo que yo diga, sí lo que haga, en todos los aspectos de mi vida. Yo creo en la pasión con la que vivo y el compromiso con el que vivo. Aspiro a ser una mujer con entereza.

–¿Qué le daría esa entereza?


–Ser coherente. Arranco desde lo pequeño, con mi familia, con mi gente, con la gente que labura conmigo, tratando de ser lo más honesta que puedo. Y si llego a tener enemigos, y esos son los que no piensan como yo, bienvenidos. Hace muchos años, yo quería que todo el mundo me quisiera. Trabajé mucho en terapia sobre eso. No te digo que lo tengo superado, pero lo tengo pensado. Tengo posturas tomadas, nadie me va a convencer de que los milicos fueron buenos. Me peleo a capa y espada con los que los defienden. Yo creo que la violencia no se cura con violencia, pero si yo hubiera tenido que elegir, en ese momento hubiera sido montonera. Y lo digo absolutamente convencida. Creo que casarme con Mariano fue importante.

Habla de su marido, el músico de jazz Mariano Otero, con quien comparte su vida desde hace ocho años y dos hijos, y se emociona. Parece una mujer enamorada.

–¿Por qué es importante?


–Mariano nació en Avellaneda, de una familia muy diferente a la mía, militante, una familia comprometida política y socialmente, con otra cabeza, él trabajó mucho en las villas cuando era pendejo. Un pibe que realmente hace lo que quiere y tiene mucha libertad. Creo que Mariano me dio la posibilidad de sentirme valiente frente a mis pensamientos. Yo no pienso diferente a cuando lo conocí, simplemente ahora tengo más valentía porque tengo a este hombre al lado. Yo me enamoré de su manera de ver la vida, su manera de pararse en el mundo. Yo lo amo por lo que él es como persona, por cómo mira a sus hijos, por cómo milita en su vida cotidiana más allá de la política.



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