lunes, 20 de septiembre de 2010

ALBERTO ADELLACH



Es uno de los dramaturgos argentinos más importantes que tuvo la Argentina. Obtuvo un Martin Fierro en 1975 y fue premio Casa de las Américas en 1981, entre otros premios, cuando vivía desde hacía varios años en el exilio, tras ser incorporado a una de las listas negras de la Dictadura cívico militar que destruyó el país a partir de 1976, y que durante una semana mantuvo en calidad de desaparecidos a dos de sus hijos.

Vivió en España y México, y finalmente en Estados Unidos, en donde murió en 1996, a los 63 años, de cáncer, sin haber regresado nunca a Argentina. Durante los 20 años de exilio prácticamente no escribió, porque había perdido su público.

En Nueva York logró terminar ‘Romance en Tudor Place’, cuyo personaje femenino principal es una Madre de Plaza de Mayo.

Se trata de una denuncia feroz de lo que estaba sucediendo en su país, un dedo acusador implacable que señala las desapariciones y por supuesto torturas y demás etcéteras que no creo necesario explicarles a mis compatriotas. En 2004, el Instituto Nacional del Teatro en Argentina publicó sus obras completas en tres tomos en un homenaje póstumo. No sé si también tardío, porque hace décadas que vivo en Estados Unidos y no puedo precisar si después de 1983 se montaron obras suyas en Argentina.

Ahora, a 14 años de su muerte, uno de sus trabajos, Sabina y Lucrecia, vuelve a ser montada en Nueva York. Una actriz es Johanna Rosaly, puertorriquena que en 1980 alcanzó gran éxito con una telenovela, ‘Cristina Brazán’. La otra actriz es Eva Cristina Vázquez, también puertorriquena. El estreno será el próximo 23 de septiembre en el teatro El Círculo y después de tres semanas será presentada en Puerto Rico en el teatro Victoria Espinosa.

Lo importante de esta información es que un autor argentino que fue forzado a exiliarse es recordado a casi tres lustros de su muerte, a gran distancia de su país.

Sería importante que alguien recogiera esta inquietud y revisara los trabajos de Adellach e intentara presentarlos otra vez a ese público que tanto él quería, que cuando dejó de verlo, sentirlo, escucharlo, y hasta olfatearlo, se quedó sin inspiración para continuar escribiendo, porque Adellach necesitaba a quien escribirle.

Rodolfo C. Quebleen
(New York, USA)



    Rubens Correa, uno de los más grandes teatristas argentinos, comenta sobre Adellach: “Fue pionero del absurdo en Buenos Aires.

    Su Homo dramaticus fue un texto fundacional que sedujo y sigue seduciendo a muchos grupos de todo el país. Con Chau papa metaforizó la historia argentina, con Esa canción es un pájaro lastimado, y con la trilogía de Julia se aproximó a esos personajes tiernos y solidarios, víctimas de un ‘deber ser o deber tener’ que les resulta ajeno y ante el que se sucumben y se revelan.

    Como director puse en escena, con el Grupo Once al Sur, varios de sus textos y los llevamos a alrededor de 20 países donde fueron reconocidos y aplaudidos. Cuando en el año 1976 partió hacia España, era para mí un hermano del alma. No volvió, ni siquiera de paseo y el país perdió a uno de sus autores fundamentales.

    Alberto Adellach fue un gran autor, fundamental en un momento de la historia del teatro argentino, poco conocido y poco publicado entre nosotros, y también fue una gran persona que nos fue escamoteada por una de las más sangrientas dictaduras de la historia argentina”.

    (Extraído del prólogo para la presentación de las obras completas de Alberto Adellach, editada por el Instituto Nacional del Teatro en el 2004).



Alberto Adellach comenzó a estrenar sus textos en 1966, a la vez que se destacó también como autor televisivo. Entre sus premios se destacan el correspondiente al Fondo Nacional de las Artes (1968) como autor de televisión, el del Centro Editor de América Latina (1969) por su “Breve historia del teatro argentino”, y el de Argentores y el Martín Fierro como mejor autor televisivo del año 1975.

Entre sus obras se destacan “Chau Papá”, “Sabina y Lucrecia”, “Historia de desconocidos”, “Por amor a Julia”, “Esa canción es un pájaro lastimado”, “Album de familia” y “Arena que la vida se llevó”.

Ya en el exilio obtuvo el Premio Casa de las Américas (Cuba, 1981), por una versión libre de “El rey Lear” de William Shakespeare, y el segundo premio del Instituto Nacional de Bellas Artes (México) en el rubro Teatro (1979) .

Su producción dramática fue representada en español, italiano, inglés, alemán, francés, portugués y polaco.




3 comentarios:

  1. sus obras son muy buenas

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  2. HOLA:
    NECESITO SABER COMO CONSEGUIR EL DERECHO DEL AUTOR ALBERTO ADELLACH, PARA QUE UNA COMPAÑIA DE TEATRO CHILENA PUEDA PONER EN ESCENA UNA TEXTO DE ÉL.

    AGRADECERÍA TU RESPUESTA LO MAS PRONTO POSIBLE
    SE DESPIDE ATENTAMENTE

    AL

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  3. Su obra dramática completa:
    http://www.athenaica.com/index.php/atn/catalog/book/32

    http://www.athenaica.com/index.php/atn/catalog/book/72

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cholulos